Cesáreas

En las cesáreas planificadas, la paciente ingresa el mismo día de la operación en el horario asignado anteriormente por la Institución, debe seguir una dieta absoluta.

Se confirman las diferentes pruebas (analítica del tercer trimestre extraída, ecografías, vitalidad fetal con ventana de RCTE…), así como que todos los consentimientos informados han sido cumplimentados.

Después se prescribe a la madre antibioterapia profiláctica y se le administran medicamentos para evitar una tromboembolia.

Puede ser vertical (aunque esta incisión está desaconsejada porque secciona más fibras y solo se utiliza en casos necesarios como placenta previa); transversa (la cicatriz es muy resistente y es la que menos fibras daña); en forma de T: se realiza un corte vertical y otro horizontal (en T) para que haya más espacio para sacar al feto (necesario sobre todo cuando el feto es prematuro o presenta algún problema de salud, viene de nalgas, etcétera).

Es una práctica muy poco común en la actualidad por presentar una mayor morbimortalidad materno-fetal, y un porcentaje superior de riesgo de rotura uterina en un embarazo posterior (4-9% frente a menos del 1% de la cesárea segmentaria).

La incisión se realiza de forma longitudinal, en la cara anterior del cuerpo uterino, atravesando la musculatura uterina, y perpendicular a la mayoría de las fibras uterinas, lo que provoca grandes hemorragias y hace que la cicatriz resulte frágil. La cesárea corporal está indicada sólo en determinados casos como:

  • Segmento uterino inferior inaccesible (miomas, adherencias, grandes varices…).
  • Cesárea postmortem.
  • Cesárea corporal previa.
  • Carcinoma de cérvix que afecta al segmento inferior.
  • Cesárea con histerectomía programada.